LA PESADILLA DE SAMANTHA

La pesadilla de Samantha es la historia de una adolescente preocupada por su aspecto físico. Durante los capítulos le sucederán acontecimientos que la llevarán a realizar actos y situaciones que ella no se había planteado nunca. Pero no todo lo que le sucederá será malo, ya que conocerá a dos chicos nuevos, que la harán tomar decisiones en su vida.

sábado, 28 de agosto de 2010

CAPÍTULO 8

No solo me esperaban Álex y Nico, sino que también estaban Sandra, Marta y Laura. Me acerqué a ellas sorprendida, ya que no me esperaba que estuvieran allí.
YO: Pero ¿qué haceis aquí?
SANDRA: Esque nos ha preocupado que no vinieras a comer con nosotras, y por eso hemos decidido ir a casa de Nico para ver si estabas en tu casa, porque tampoco nos cogías el teléfono.
YO: No, esque estaba en la biblioteca y cuando salí ya no había nadie. Estuve esperando unn rato por si apareciais, pero al ver que no, pues me fuí a mi casa.
ÁLEX: Vale, pues ya que no hemos podido ir a comer podemos ir a dar una vuelta y luego ir a mi casa a tomar algo si quereis.
LAURA: Yo no tengo ningún problema. Mis padres no están en casa asique tengo toda la tarde libre.
SANDRA: Yo por mi también.
MARTA: Yo creo que no tengo problema, pero de todas maneras voy a llamar a mis padres.
YO: Yo esque tengo cosas que hacer en mi casa, asique creo que lo de tu casa lo dejo para otro dia. Lo siento Álex.
ÁLEX: No pasa nada, otra vez será.
Fuimos a dar una vuelta y cuando Álex dijo de ir a su casa, yo puse la escusa de que mi padre me necesitaba en unos asuntos, porque no quería decirles que no me apetecía ir a ningún sitio para tomar algo.
Llegué a mi casa y me metí en mi habitación. No quería salir de mi cuarto porque sabía que si me quedaba en el salón, la tentación de ir a la cocina a comer algo iba a ser cada vez mayor. Llevaba todo el día sin comer nada y no lo iba a estropear por un impulso tonto.
No tenía ganas de nada, asique me metí directamente en la cama y cerré los ojos dispuesta a dormirme. Pero el teléfono empezó a sonar y me levanté para cogerlo.
ÁLVARO:  Samantha, ¿eres tu?
YO: Sí, ¿quién es?
ÁLVARO: Soy Álvaro. Esuqe me acaba de llamar Sandra para decirme que apenas has pasado tiempo hoy con ellas y que has estado toda la tarde encerrada en tu casa. ¿Estas bien?
YO: Sí, estoy bien. Es que tenia que ayudar a mi padre en unos asuntos. No te preocupes, que no me pasa nada, de verdad, estoy perfectamente. Gracias por llamar. Ahora perdona que te cuelge, pero esuqe mi padre necesita el teléfono. Adiós.
Y sin darle tiempo a que me contestara, le colgé el teléfono. Estaba demasiado cansada como para pararme a charlar por teléfono, asique me fuí a la cama, y conseguí quedarme dormida.

CAPÍTULO 7

No te preocupes por nada, si te hecha la culpa a tí diré que he sido yo. Me has caído genial asique he decidido ayudarte en todo lo que pueda para que esa chica deje de molestarte, porque he visto que no os llevais muy bien.
Yo le miré y le sonreí para decirle que estaba muy agradecida por ello. Volvió a sonar el timbre, y en ese momento me levanté y me fuí directa al baño. Era la única que estaba allí, y sólo tenía cinco minutos para poder observarme en el espejo. Justo a tiempo, me metí en el baño, y me cerré por dentro. Me senté en la taza y pude escuchar la conversación que estaba teniendo Ana con sus seguidoras.
ANA: Esa idiota, se cree que se va a librar. Pués lo lleva claro, porque a mí nadie me humilla de esa manera en una clase, y mucho menos delante de Álvaro. Se piensa que soy estúpida, pero se equivoca demasiado. La voy a hacer la vida imposible, y conseguiré que este curso sea el peor de toda su vida. Además ¿ habeis visto como venia vestida hoy? Ya es hora de que renueve su armario, porque ya ni las camisetas ancha pueden esconder las lorcitas que le han salido nuevas en el verano...jajajaja.
Todas empezaron a reirse, y pude oir como salian del servicio. Otra vez lo había hecho, había sacado lo peor de mí. Había vuelto a decir lo que me puso en el privado. ¿Y si tenía razón? Eso era algo que tenia que comprobar en ese preciso momento, asique salí del vater y me puse enfrente del espejo. Me miré de arriba a abajo, y llegé a una sola conclusión.
YO: Tiene toda la razón. Ya se notan los kilos que he cogido durante el verano. Tengo que hacer algo para solucionarlo.
Salí del baño lo más rápido que pude y me fuí directa a la biblioteca. Me senté en uno de los ordenadores y empecé a buscar métodos que me pudieran a ayudar a quitarme de encima esos kilos que había cogido durante las vacaciones.
Era la hora de la comida, y se me había olvidado que había quedado con mis amigas para comer. Justo cuando me dirigía a la salida, me sonó el móvil. Era Sandra. Pero ya estaba demasiado cerca de la salida como para contestar, asique me dirigí directamente a la salida del instituto. Miré hacia un lado y hacia el otro de la calle, y alli no estaban mis amigas. Estuve esperando durante media hora, pero allí no aparecia nadie. ASique me fuí a mi casa. Cuando entré, comprobé si había alguien , pero como siempre, estaba sola.
Me encerré en mi cuarto, y con el silencio, escuché como me sonaban las tripas. Normal, se suponia que hoy iba a ir a comer con mis amigas, pero al final no, por lo que no había comido.
Me metí en el ordenador y por casualidad ví a Nico conectado. Decidí hablarle.
YO:"Pero ¿qué haces en casa? ¿No se supone que habías quedado con estas para ir a comer por ahí?"
NICO: " Sí, pero al ver que tu no estabas, he comido rápido y me he venido a mi casa"
Que chico más majo. Hacía apenas dos días que nos conocíamos y ya estabamos muy unidos.
Nose como pudo pasar, pero en ese momento empecé a sentir unas ganas impresionantes de quedar con los nuevos para hacer buena amistad. ENtonces, decidí llamarles a los dos.
Ya estaba hecho, había quedado con ellos en la puerta del instituto dentro de una hora, hora que por cierto se me pasó volando.
No sabía que ponerme, asique cogí lo primero que pillé en el armario y salí por la puerta.
Todo estaba perfecto, pero cuando llegé a la puerta del instituto, no podia creer lo que mis ojos estaban viendo.

CAPÍTULO 6

Segundo día de clase. Por primera vez en todo el instituto, llego demasiado pronto a la primera clase, tan pronto, que cuando entré en el instituto, era la única persona que estaba en los pasillos. Me fuí directa a la taquilla y saqué los libros de la primera clase. Entré en clase y me senté en mi sitio. Nunca había estado tan sola, y gracias a ello, todos mis pensamientos se centraron en una sola cosa: el privado de Ana.
Nunca unas palabras salidas de su boca me habían dolido tanto.
Miré mi reloj y ví que quedaban diez minutos para que comenzaran a venir mis compañeros, asique me levanté de mi sitio y me metí en el lavabo de las chicas. Me puse frente al espejo y me empecé a examinar. No sé cuanto tiempo pude estar alli enfrente de mi propio reflejo, pero cuando me quise dar cuenta, el timbre ya había sonado.
No me lo podía creer lo que me acababa de pasar. Por una vez en la vida había conseguido llegar pronto al instituto, y a pesar de ello, otra vez volvía a llegar tarde.
Salí del baño y me metí en clase. Me senté en mi sitio y saqué los libros.
Las horas eran interminables, pero yo me evadía en mis pensamientos y conseguía que las clases se me pasaran más rápido.
Llegó la hora del recreo y como una loca me dirijí a la salida. Allí me encontré con Sandra.
SANDRA: Tía ¿te has enterado de lo de Ana y Álvaro?
YO: Si, me mandó anoche un privado para avisarme.
No le quería contar a nadie que Ana tambiñen me había mandado otro. Nos reunimos en nuestro rincón de siempre, los mismos de siempre. Buenos casi los mismos de siempre, ya que Álvaro estaba en la otra esquina del patio con Ana.
Mis amigas no paraban de reir y de hablar, pero yo no podía prestar atención a lo que decían porque no podía quitar mis ojos de Álvaro. No podía evitar repasar a Ana de arriba a abajo. Ella siempre tan perfecta. Con esos  ojos azules y ese pelo rubio. Con ese cuerpo envidiable, y que a mi no me importaría conseguir. Todos sus movimientos eran como los de una muñeca de cualquier cuento de hadas. Y él, él era el hombre perfecto. Siempre me habñia gustado, pero nunca había tenido el valor suficiente para decirselo. Solo lo sabía yo y mis amigas, nadie más.
Pero a pesar de estar tan pendiente de cada movimiento que hacían, tuve un segundo libre para poder observar a mi nuevo compañero. Nico estaba sentado en un banco del patio, con Álex. Estaban los dos solos. Entonces me levanté y me dirijí hacia donde estaban. Mis amigas empezaron a llamarme y a preguntarme que donde narices iba, pero yo ya estaba demasiado decidida a ir hacia ellos como para pararme y dar explicaciones. Cuando llegé a ellos, los dos levantaron la vista y al verme se pusieron de pie.
ÁLEX: Hola soy Álex.
YO: Hola, yo Samantha.
NICO: Hola Samantha, hoy no te he visto.
YO: Ya, esque solo estamos juntos en clase de Música.
NICO: Ah... es verdad... que pena.
En ese momento decidí sentarme donde hace unos segundos estaban ellos, y para no dejarme sola, ellos también se sentaron a mi lado.
ÁLEX: ¿Tú estas en mi clase de Mates no?
YO: Si, y creo que también estamos juntos en Historia y en Filosofia.
ÁLEX: Pues puede, ya lo veremos ahora después.
YO: Bueno chicos, os he visto bastante solitos, ¿porque no os juntais conmigo y con mis amigas?
ÁLEX: Yo por mi no hay ningún prblema. Además no tengo muchos amigos en este barrio.
NICO: Yo tampoco tengo problema. El otro día ya estuve con vosotros y me lo pasé muy bien.
YO: Pues entonces solucionado. Venir chicos que os voy a presentar a mis amigas, aunque tú Nico ya las conoces.
Antes de levantarme me pude dar cuenta de que desde la otra punta del patio tenía a dos ojos que me observaban. Eran dos ojos azules y encantadores que me estaban mirando y que iban acompañados con una sonrisa.
Me levanté ignorando esa mirada, y me fuí acompañada de Nico y Álex hacía donde estaban mis amigas. Tuvimos el tiempo justo para las presentaciones, porque a los poco segundos, sonó el timbre.
Nos metimos cada uno en nuestra clase, y al entrar en la mía me dí cuenta de que mi sitio estaba siendo ocupado por Ana, por lo que esta vez me tocaria a mi cambiar de sitio. Habia dos vacios justo detrás de ella y de Álvaro, asique cogí a Álex y nos sentamos en esos asientos.
Durante toda la clase me tocó aguantar a los dos tortolitos de delante haciendo manitas. No lo podía aguantar más asique me saqué el chicle que tenía en la boca y se lo pegé a Ana en el pelo. Ella no se dió cuenta, asique no sirvió de mucho. Álex se dió cuenta de lo que había dicho y decidió ayudarme.
ÁLEX: Ana tienes algo en el pelo.
ANA: ¿Qué?
Se tocó el pelo y se topó con el chicle. Se levantó y empezó a dar voces. Me hechó la culpa a mi de todo, pero la profesora la hechó de clase antes de que pudiera seguir chillando.
En ese preciso momento el timbre sonó, y Álvaro se levantó de su sitio y se dirigió a la salida. Entonces , cuando me iba a levantar para comprobar a donde iba, sonó el timbre de la siguiente clase.
Me volví a sentar en mi sitio y esta vez intenté prestar atención a las explicaciones de la profesora.
A la media hora de haber comenzado la clase, Álex me pasó una notita que decía algo que no me podía creer.

CAPÍTULO 5

Uno de ellos era de Álvaro, y decía:
Hola Samantha, soy yo jejeej ya se que te resulta muy raro que te escriba hoy un privado, porque hace apenas 3 horas que no nos vemos. Pero esque tengo que contarte algo que ha pasado después de clase, y que cómo eres mi mejor amiga, creo que deberías ser la primera en enterarte. También quería que te enteraras por mi y no por otras personas en el instituto. Me encantaría poder decirte esto a la cara, pero sé que mañana antes de poder vernos, ya lo sabrá la mayoría de la gente del instituto, asique por eso he decidido mandarte este mensaje, para decirte que ya he encontrado a la candidata perfecta para este año. Para decirte que he decidido volver a intentarlo con Ana. Espero que no te siente mal que te lo diga por aquí, pero era la única manera de decirtelo lo antes posible, ya que me he quedado sin saldo en el movil. Bueno mañana nos vemos morena. Bss. Te quierooo (L)
Ese mensaje me llegó al alma. No podía creer que fuera verdad lo que me decía. ¿Otra vez con ella? Este curso iba a ser orrible, porque sabía que esta era la ocasión perfecta que estaba esperando Ana para separarme definitivamente de Álvaro. No me hacía mucha gracia, pero tenía que contestarle algo para que viera que no me había sentado mmal, asique con todo el dolor de mi corazón me dispuse a escribir algo que pudiera gustarle a él. Y esto fué lo que le escribí:
Hola. ¿En serio? Que bien. Me alegro mucho porti, aunque sabes que mi relacción con Ana no es muy buena pero bueno... que si que me alegro mucho y que espero que esta vez lo que sientas por ella sea de verdad. Sí, mañana nos vemos. Bss. Te quieroooo rubio.
Nadie mejor que yo sabía que todo lo que había escrito era una mentira, que yo no sentía eso de verdad. Pero lo que también tenñia muy claro era que no estaba dispuesta a fastidiar una relacción de amistad por alguien como ella.
Mire el reloj y ví que ya eran las 12:00 pm. Todavía me quedaba por mirar un privado, pero era demasiado tarde. La curiosidad por saber de quien era me mataba, asique miré solo el nombre. Era de Ana. No me lo podía creer, pero a pesar de ser ya muy tarde y de tener que madrugar mañana para ir a clase, me puse a leer el mensaje.
Bueno tu y yo no ablamos mucho, pero esta era una ocasión perfecta para malgastar mi tiempo en alguien como tú. Por si no te lo ha contado tu queridísimo amigo Álvaro, que sepas que estamos saliendo, y que esta vez es muy en serio. Si te soy sncera estaba un poco preocupada porque muy en el fondo pensaba que este año iba a elegir a una perdedora como tú. Pero menos mal que a sabido elegir a alguien mucho más guapa. Porque aprovechando que te escribo para contarte la súpernoticia, también te voy a dar unos consejitos. Acostúmbrate a usa maquillaje para tapar un poco esa cara de monstruo del lago que tienes, porque esque cada vez que te miro me dan infartos momentáneos, y otra cosa, empieza a tirar la ropa ajustada, porque se te marcan los michelines, o acaso as visto tu a alguna orca llevar algo ajustado...¿no verdad? pues az lo mismo, porque un día te vamos a pisar los michelines. Bueno esto es todo jajaj espero que lo tomes en cuenta, auunque lo mejor que podrías hacer es desaparecer, le harías un favor al mundo. Ciao.
No puede ser verdad, no puede estar pasándome a mi esto. ¿Cómo se a atrevido esa pequeña bruja a escribirme semejante mensaje? No sabía cómo reaccionar asique lo que hice fue meterme en la cama, y apagar la luz para poder dormir y reflexionar.
No pasaron más de las 3 de la mañana y yo no podía dormir. Me levanté y me fuí al servicio. Me puse frente al espejo y enseguida aparecieron en mi mente todas esas cosas que me había escrito Ana. Nunca antes me había fijado, pero ese día tenía la impresión de que todo lo que me había dicho era cierto. Empecé a inspeccionarme con mis manos, y justo cuando estaba a punto de desnudarme para poder inspeccionarme mejor, la puerta del servicio se abrió.
MAMÁ: Pero Samantha ¿qué haces despierta a estas horas?
YO: Esque no podía dormir mamá.
MAMÁ: Bueno pero si no puedes dormir te quedas en la cama, pero no des vueltas por la casa porque puedes des pertar a tus hermanos. Venga a la cama.
Salí del baño y me metí en la cama. No sé cómo lo hice, pero dejé de pensar en todo, y puse la mente en blanco. Eso hizo que poco a poco me empezara a entrar el sueño hasta que me dormí profundamente.

CAPÍTULO 4

Me giré y allí sólo estaba un chico de pelo oscuro y ojos marrones, que me estaba sonriendo.
NICO: Hola, ¿eres Samantha?
YO: Si, soy yo.... y...¿tú eres?
NICO: Yo soy Nico. Soy nuevo, y me han dicho que estás conmigo en clase de Música.
YO: Ah.... si... si... es verdad, tu eres el nuevo¿no?
NICO: Sí.
Estuvimos hablando un rato bastante largo. Era un chico bastante majo. Yo estaba encantada de que hubiera venido a hablar conmigo directamente, ya que de esta manera, estaba dando un paso para empezar a conocer a los nuevos. Desde la otra punta del patio, pude ver como Ana no me quitaba los ojos de encima. No paraba de mirar y hablar con sus seguidoras. Me daba la sensación de que me estaba observando, como siempre que me veía hablando con algún chico. Pero yo no estaba dispuesta a pasar por lo mismo de hace tres años.
Mi historia con Ana viene desde que ella me vió hablando con Álvaro. Ella era muy popular y se moría de ganas por salir con el más popular de la clase. No soportaba que Álvaro hablara conmigo, ya que veía que tenñiamos una buena amistad. Entonces se propuso hacer lo posible para hacer que yo no pudiera llegar a nada más con Álvaro, por lo que estuvieron saliendo durante todo el curso. Durante todo ese año, yo no me dirijí ni una sola palabra con Álvaro, ya que cada vez que ella nos veía juntos, hacía lo posible por separarnos. Por eso ahora no nos soportamos la una a la otra. Porque ella siempre ha intentado ser la perfección en persona, y para ello no le importa pisotear a las demás, aunque da la casualidad de que esas "demás" siempre suelo ser yo.
MARTA: Samantha ya ha sonado el timbre, ¿nos vamos a clase?
YO: Si ya voy, pero no me espereis que me voy con Nico, si no te importa claro.
NICO: No, claro que no.
De camino a clase se nos unió Álvaro. Y como él nunca iba solo a  ningún sitio, pues se nos terminó acoplando el patio entero.
ÁLVARO: Que Samantha ¿haciendo amigos nuevos?
YO: Pues si la verdad.
No se le veía muy contento con la contestación que le dí. Cosa que no entiendo, porque a él siempre se le ve rodeado de gente nueva, y yo no le pongo ninguna pega, a pesar de ser su mejor amiga.
ÁLVARO: Tenemos clase de Música ¿no?
YO: Sí.
ÁLVARO: Vale. Pues te espero en clase.
YO: Vale, ahora nos vemos rubio.
Y se fué. Entonces en ese momento desapareció el resto de la gente que estaba detrás nuestra. Nos dirijimos a las taquillas a por los libros, y rápidamente fuimos a clase. No queria llegar tarde también a clase de Música, y no quería hacerle llegar tarde a Nico.
Entramos en clase, y decidimos separarnos para encontrar sitio. Yo tenía un sitio al lado de Álvaro, y me dí cuenta de que justo detrás mío había otro sitio vacio. En ese momento, Álvaro se giró para llamarme y decirme que me sentara con él. Yo le sonreí y le hice un gesto para que me cuidara el sitio. Pero antes de ir a sentarme con él, decidí buscar a Nico.
YO: Nico, detrás mío hay un asiento libre, ¿por qué no te sientas allí?
NICO: Vale, gracias por avisar.
Nos sentamos los dos en nuestros respectivos asientos y sacamos los libro para comenzar la clase. Como siempre que me siento con Álvaro, no presté nada de atención a la clase, ya que estuve durante todo el rato hablando y jugando con los bolis. Pero justo a la media hora de haber empezado la clase, un dedito me llamo desde atrás. Me giré y ví a Nico intentando pasarme una notita. La cogí y en ella decía.
Hola, ya sé que no nos conocemos mucho, pero me gustaría decirte que me ha encantado pasar un rato contigo, y que espero que no haya sido el único. Que me has caído genial, y que espero que podamos llegar a ser muy buenos amigos. Gracias.
No podía creer que me hubiera mandado esta carta. Álvaro que estaba a mi lado no hacía más que mirar aver si conseguía leer algo, pero yo tenia la nota bien agarrada, asique era imposible que viera nada.
Sonó el timbre y la gente fue saliendo de la clase para dirijirse a la otra.
El resto de las clases se me pasaron volando, ya que estuve en las nubes, pensando en mis movidas. Y sin darme cuenta dle tiempo, llegó la hora de la comida. Salí de clase y me dirigí a la taquilla para dejar los libros y coger la comida. Solo quedaban dos horas para que abrieran las puertas del instituto. Cerré la taquilla y me dirigí al patio, pero justo delante de la puerta estaba apoyado Nico. Nose a que estaba esperando, pero yo fuí directa a él.
YO: Hola
NICO: Hola
YO: Oye que muchas gracias por la notita que me has mandado antes en clase. No me la esperaba para nada en serio.
NICO: De nada. Esque no sabía como darte las gracias por haber estado conmigo antes. Por cierto,¿vas a comer?
YO: Sí. ¿Quieres venir conmigo?
NICO: Claro!!!!
Salimos al patio y nos sentamos en un banco que había en una esquina del patio. Estuvimos alli cinco minutos solos hasta que llegaron Marta, Laura, Sandra y Álvaro. Se sentaron con nosotros a comer y al final Nico consiguió meterse en nuestro grupo de amigos.
Salimos del instituto, y a la salida, estaba Ana esperando a Álvaro.
ANA: Hola Álvaro. ¿Te vienes?
ÁLVARO: Claro. Bueno chicas mañana nos vemos ¿vale?
TODOS: Vale, hasta mañana.
Y desapareció. Yo tenía que estar dentro de cinco minutos en mi casa, asique me despedí de todos y me fui rápidamente a mi casa.
Al llegar a mi casa, dejé la mochila en mi cuarto, y me fuí al salón a ver la tele con mi padre. Estuvimos viendo el prgrama ese de Sálvame, y a las 7 me fuí a mi habitación a ver si veía a alguien conectado en el tuenti o en el messenger.
Entré en mi cuarto y conecté el ordenador. Me metí en el tuenti, y me fijé que tenía varias peticiones de amistad y dos mensajes privados. Me senté en el escritorio y me puse a mirar todo lo que tenía. Las tres peticiones que tenía eran de Nico y de dos chicas más que había en mi clase de Historia.
A las peticiones no les presté mucha atención, pero en los privados me paré un poco más, porque eran de dos personas que no me esperaba en absoluto.

CAPÍTULO 3

La siguiente clase estaba a punto de empezar, y todo el mundo seguía de pie. Pero justo en ese momento sonó el timbre. La gente empezó a dispersarse, y a desaparecer poco a poco de clase. Yo no me tenía que mover, porque estaba en esa misma clase para todas las asignaturas, pero no me había dado cuenta de que mis libros estaban en mi taquilla. Pero ya no me daba tiempo a levantarme para salir de clase, por lo que me tocaría compartir los libros con alguien.
Cuando entró la profesora todo el mundo estaba sentado en su sitio, y cuando me dí la vuelta para ver con quién me tocaría compartir el ñibro, no me podía creer lo que estaba viendo.
ÁLVARO: Hola Samantha, ¿qué tal el verano?
YO: Hola. Bien y ¿el tuyo?
ÁLVARO: Muy bien la verdad. Me he dado cuenta de que se te ha olvidado el libro... como simpre tía. Vaya cabeza jajaja
YO: Sí... está en mi taquilla.
ÁLVARO: Bueno, menos mal que me he sentado a tu lado¿eh?. ANda que lo comparto contigo.
YO: Pues si la verdad. Gracias.
Álvaro era un buen amigo mio, al que no había visto durante todo el verano, porque sus padres tienen mucho dinero y todos los años se va de vacaciones fuera de España y no vuelve hasta el día anterior al comienzo del curso. Además es un buen estudiante, por lo que no tiene que venir a examinarse en septiembre. Siempre hemos estado muy unidos, y cada año lo estábamos más. Era el chico más popular del instituto y cada año salía con una chica diferente.
Porfin llegó la hora del recreo. Nunca en mi vida había deseado tanto que llegara la hora del recreo, porque a mi me encantan los estudios, pero estaba segura de que mis amigas tenían cosas que contarme.
LAURA: Samantha,¿has visto a los dos nuevos que han entrado en nuestro curso?
YO: ¿Dos? Pero si solo es uno. Que está en mi clase de Matemáticas.
MARTA: No tia, son dos. Uno es el que está en nuestra clase de Matemáticas, que se llama Álex, y el otro es el que está en tu clase de Música, que se llama Nico. Tía tenemos que conocerles porque los dos son guapísimos.
LAURA: Si tía son muy guapos. Además que me han contado que los dos están solteros tía. Son perfectos y además que así te puedes olvidar un poco de la tonteria que tienes con Álvaro.
YO: Pero que dices, si yo no tengo ninguna tonteria con Álvaro. Si es solo mi amigo y además que este año ya me imagino con quién va a salir.
LAURA: ¿Te lo ha dicho?
YO: No tía pero es obvio que va a volver a salir con Ana. ¿ No os habeis fijado en como están los dos en clase?
MARTA: Pero tía si solo han pasado cuatro clases. ¿Cómo es posible que ya te hayas fijado en eso?
YO: bua tía déjalo anda jaja que paso de hablar de la muñequita de plástico esa.
Nos pusimos a andar, y nos paramos en frente de las porterias de fútbol. Allí estaban todos los chicos jugando, como si se conocieran de toda la vida. Aunque el único que destacaba en todo el campo era Álvaro.
Aunque yo estaba pendiente de él, también me fijaba en algunos de los chicos que estaban en la pista. No conseguía encontrar a los dos nuevos. No estaban en la pista de fútbol. Mis amigas estaban atontadas viendo a los chicos jugar, pero yo en el fondo estaba obsesionada por encontrar a los nuevos. Quería verles de nuevo, aunque en realidad solo había visto al de matemáticas. Tenía curiosidad por saber si lo que me habían dicho mis amigas era cierto. Porque aunque sabía que no tendría ninguna oportunidad con ninguno de los dos, la idea de hacer dos nuevos amigos, me gustaba. Y justo en ese momento una mano se posó sobre mi hombro.

CAPÍTULO 2

MAMÁ: ¿Se puede saber a donde vas?



YO: Pues a clase mamá que ya es la hora.


MAMÁ: ¿Y la comida que pasa que no te la vas a llevar?


Se me habia olvidado, no me habia acordado de coger el bocadillo que me habia dejado mi madre preparado en la cocina.


YO: Si mamá esque se me ha olvidado. Ya lo cogo.


Entro en casa otra vez y me guardo el bocadillo en la mochila. Entonces una vez lista me dirijo otra vez a la puerta. Miro el reloj y veo que ya llego 3 minutos tarde a clase, y que la primera hora es la de Matemáticas. ¿Qué escusa le podría poner ahora a mi profesora? No le podía decir que se me había olvidado el bocadillo, asique tendría que inventarme una escusa nueva, ya que todos los años llegaba tarde al primer día de clase.


El instituto estaba cerca de mi casa, a tres manzanas, asique teniendo en cuenta que había salido tarde de mi casa, ya llegaba media hora tarde. No tenía ninguna escusa preparada, por lo que tenía pensado improvisar al entrar en clase.


En la entrada estaba el conserje ,que como todos los años me estaba esperando, ya que era muy natural el que llegara tarde.


Entré y al llegar a la puerta de clse, me coloqué la ropa bien para que nadie me mirara de arriba abajo. Pero eso era rematadamente imposible, ya que al llegar tarde, todo el mundo se me quedó mirando.


PROFESORA: Y como siempre nuestra compañera Samantha llega media hora tarde. ¿ qué escusa tiene hoy señorita?


YO: Ninguna profesora, ha sido culpa mía.


PROFESORA: Pues pase y sientese en su sitio por favor.


YO: Sí señorita.


Cerré la puerta, y me fui directa al sitio que todos los años cogía en cada clase. No era muy popular en mi instituto, pero todos los años el mismo sitio estaba reservado para mí. Aunque ese año, nose el motivo, pero ese sitio estaba ocupado. Cuando levanté la cabeza para mirar quién se había sentado en ese sitio. Yo ya tenía en la mente a una persona,Ana, la chica más popular del instituto, con la que me llevaba fatal.


Pero por una vez, estaba muy confundida, ya que cuando levanté la cabeza ví a un chico. Un chico que no había visto nunca. Tenia los ojos azules y el pelo como yo. En cuanto que me dí cuenta de que me estaba mirando, miré hacia otro lado de la clase para buscar un sitio en el que poder sentarme. Y porfin conseguí sentarme, pero justo cuando me disponía a sacar los libros de matemáticas, sonó el timbre.


Todo el mundo se levantó corriendo, pero a mi no me dio ni tiempo, porque cuando me pude dar cuenta, mi mesa ya estaba rodeada por las ansiosas de mis amigas, que me querían preguntar el por qué de mi retraso.


LAURA: Bueno, nos vas a contar a nosotras por qué has llegado tarde.


YO: Pero chicas si no hay nada que contar. Simplemente me he levantado a la hora de siempre, y al salir se me olvidó coger el bocadillo.


MARTA: Pero tía que cabeza tienes. El día menos pensado se te va a olvidar la cabeza en casa.


La conversación no era muy amena, pero por lo menos mis amigas estaban conmigo. Y justo en ese momento, lo que yo quería que pasara, pasó.

CAPÍTULO 1

¿ Qué dirías si todas las mañanas te levantas y descubres que todo lo que soñaste no es nada más que parte de un cuento de hadas?



Pues eso es lo que me pasa a mi cada vez que me levanto de la cama. Sueño con todo aquello a lo que todas las adolescentes como yo desean llegar alguna vez en la vida. Pero que mal educada que soy.


Hola, soy Samantha y tengo 13 años. No soy ni muy alta ni muy baja, pero mi estatura muchas veces me a producido problemas de autoestima. Tengo los ojos azules y el pelo castaño, y una sonrisa de esas que salen en los anuncios. Tengo muchos amigos, entre los que destacan Sandra,Laura y Marta, mis mejores amigas,que me quieren y se preocupan por mi, pero ninguno de ellos se da cuenta de lo que realmente me preocupa. En realidad solo yo lo sé, porque sé que si se lo cuento a alguien más, puedo terminar en un sitio al que no le gusta a nadie ir. Pero también hay un chico muy importante para mi con el que me llevo muy bien,Alvaro, pero por el que siento más que una amistad, aunque yo en realidad no estoy muy segura de saber lo que siento de verdad.


Para mi en esta vida lo más importante es gustarte a ti misma y gustarle a los demás. Aunque en esta vida, no todo lo que una desea se consigue.


Hoy es un día como otro cualquiera. Me he levantado y me he vestido para ir al colegio, pero hay algo que no he hecho, y no porque se me haya olvidado, sino porque no me apetecia mucho. Ni mis hermanos ni mis padres se han dado cuenta, asique he salido de casa sin ningún problema y sin escuchar ninguna bronca. Pero justo en el momento en el que me disponía a cerrar la puerta de mi casa, algo hizo que me detuviera.

PERSONAJES SECUNDARIOS!!!

MARIO  (hermano de Samantha)

BEA  ( hermana de Samantha)

ANA  ( enemiga de Samantha)

PERSONAJES PRINCIPALES!!!!!!

 SAMANTHA




LAURA

MARTA

ÁLVARO

ÁLEX

NICO