No solo me esperaban Álex y Nico, sino que también estaban Sandra, Marta y Laura. Me acerqué a ellas sorprendida, ya que no me esperaba que estuvieran allí.
YO: Pero ¿qué haceis aquí?
SANDRA: Esque nos ha preocupado que no vinieras a comer con nosotras, y por eso hemos decidido ir a casa de Nico para ver si estabas en tu casa, porque tampoco nos cogías el teléfono.
YO: No, esque estaba en la biblioteca y cuando salí ya no había nadie. Estuve esperando unn rato por si apareciais, pero al ver que no, pues me fuí a mi casa.
ÁLEX: Vale, pues ya que no hemos podido ir a comer podemos ir a dar una vuelta y luego ir a mi casa a tomar algo si quereis.
LAURA: Yo no tengo ningún problema. Mis padres no están en casa asique tengo toda la tarde libre.
SANDRA: Yo por mi también.
MARTA: Yo creo que no tengo problema, pero de todas maneras voy a llamar a mis padres.
YO: Yo esque tengo cosas que hacer en mi casa, asique creo que lo de tu casa lo dejo para otro dia. Lo siento Álex.
ÁLEX: No pasa nada, otra vez será.
Fuimos a dar una vuelta y cuando Álex dijo de ir a su casa, yo puse la escusa de que mi padre me necesitaba en unos asuntos, porque no quería decirles que no me apetecía ir a ningún sitio para tomar algo.
Llegué a mi casa y me metí en mi habitación. No quería salir de mi cuarto porque sabía que si me quedaba en el salón, la tentación de ir a la cocina a comer algo iba a ser cada vez mayor. Llevaba todo el día sin comer nada y no lo iba a estropear por un impulso tonto.
No tenía ganas de nada, asique me metí directamente en la cama y cerré los ojos dispuesta a dormirme. Pero el teléfono empezó a sonar y me levanté para cogerlo.
ÁLVARO: Samantha, ¿eres tu?
YO: Sí, ¿quién es?
ÁLVARO: Soy Álvaro. Esuqe me acaba de llamar Sandra para decirme que apenas has pasado tiempo hoy con ellas y que has estado toda la tarde encerrada en tu casa. ¿Estas bien?
YO: Sí, estoy bien. Es que tenia que ayudar a mi padre en unos asuntos. No te preocupes, que no me pasa nada, de verdad, estoy perfectamente. Gracias por llamar. Ahora perdona que te cuelge, pero esuqe mi padre necesita el teléfono. Adiós.
Y sin darle tiempo a que me contestara, le colgé el teléfono. Estaba demasiado cansada como para pararme a charlar por teléfono, asique me fuí a la cama, y conseguí quedarme dormida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario