LA PESADILLA DE SAMANTHA

La pesadilla de Samantha es la historia de una adolescente preocupada por su aspecto físico. Durante los capítulos le sucederán acontecimientos que la llevarán a realizar actos y situaciones que ella no se había planteado nunca. Pero no todo lo que le sucederá será malo, ya que conocerá a dos chicos nuevos, que la harán tomar decisiones en su vida.

martes, 31 de agosto de 2010

CAPÍTULO 12

ÁLVARO: Pero ¿qué hace una chica tan guapa tan solita?
YO: Hola, esque estos se han ido, y tenían otros planes. Y tú, ¿no tendrías que estar con Ana?
ÁLVARO: Si, pero su padre la a castigado hoy, asique ya me ves aquí jejeje.
YO: Amm pos vaya.
ÁLVARO: Bueno y ¿qué me cuentas nuevo? Que tú y yo hace dias que no hablamos.
YO: Bueno en teoría el que no me habla eres tú, porque estás muy ocupado con tu novia.
Nos quedamos en silencio. Era un silencio un tanto incómodo, porque ambos sabíamos que lo que acababa de decir era totalmente cierto.
ÁLVARO: Bueno... tienes razón, pero ya sabes como se pone Ana cuando me ve contigo. Además que tu también has estado muy ocupada con tus nuevos amiguitos, que por cierto no se despegan de tí nunca.
YO: Qué pasa, que ¿estás celoso?
Otro silencio. No quería discutir con él, asique en seguida cambié de tema.
YO: Oyes mi casa está sola, si quieres podemos subir a ver una peli o algo, como hacíamos antes.
ÁLVARO: Claro!! vamos.
Nos levantamos y subimos a mi casa. Entramos, y nos sentamos en el sofá a ver una peli. No sabía cuál poner, asique cogí la primera que pillé, que sabía que a él también le gustaba, porque ya la habíamos visto un fin de semana que se quedó en mi casa a dormir. Era la de " Tres metros sobre el cielo", asique yo me acomodé en el sofá. La peli duró mas o menos unas dos horas. Al principio yo estaba sola en uno de los sofás, pero a medida que la película iba avanzando, terminé en un mismo sofá con Álvaro, los dos sentados en el, y muy juntitos. Estaba muy nerviosa, y cada vez que veía de reojo que él me miraba, no sabía dónde meterme. Terminó la película, y ya eran las nueve de la noche.
ÁLVARO: Bueno, la película genial... jajaaj aunque ya la habíamos visto ¿no?
YO: Sí, es que no sabía cuál poner....
Nos quedamos mirándonos durante unos segundos, y cuando le iba a dar dos besos de despedida, él me cogió de la cintura, y me plantó un beso en la boca. Ese beso pudo durar unos minutos, pero a mí se me pasaron en segundos. Nos separamos, y nos quedamos mirándonos.
YO: ¿ Y esto?
ÁLVARO: Tenía muchas ganas de hacerlo. ¿Te ha molestado?
YO: No, no me ha molestado, pero es que tú estás con Ana.
ÁLVARO: Lo sé, pero es que esto no tiene porque salir de aquí.
Me quedé en blanco. Solo lo había hecho por que le apetecía, pero no quería nada más.
Le despedí y se fué de mi casa. Me quedé otra vez sola en casa, y me metí en mi cuarto. Me tumbé en la cama, y me puse a pensar en lo que había pasado minutos atrás.
No sabía como iba a reaccionar el lunes cuando le viera en clase. Era mi mejor amigo, y desde hacía un tiempo sentía cosas por él. No me había disgustado el beso, porque era algo que llebaba esperando desde hacía mucho tiempo, pero sabía que no iba a suceder nada más, porque él estaba con Ana, y la popularidad que tenían los dos juntos era muchísima.
Pensando, pensando, me dieron las doce de la noche. Me asomé al salón, y mi hermano no había llegado todavía. Asi que fuí a la cocina, y cojí la cena para hacer la misma rutina de todos los días. LLevaba ya tres días sin meterme nada en el estómago, y me sentía a veces con mucha fuerza, porque tenía ganas de hacer cosas. Estaba híperactiva.
Terminé con toda la rutina, y me metí en la cama. No tarde más de diez minutos en quedarme dormida.

CAPÍTULO 11

Me levanté a la mañana del día siguiente. Primer sábado de clase y no tenia nada que hacer. Me acordé de la cena de anoche que no me había comido. Salí de mi cuarto y me asomé al de mi hermano. Estaba dormido, y roncaba, por lo que no se levantaria hasta dentro de dos o tres horas.
Me metí en la cocina, y saqué la cena de la nevera, la llevé al baño, y la tiré. Tiré de la cadena, y me volví a la cocina para fregar el plato. Me senté en el sofá y enchufé la televisión. No había nada interesante, asique me metí en mi cuarto, y encendí el ordenador. Se me pasó toda la mañana en un segundo. Cuando me quise dar cuenta ya eran las tres, asique salí de mi cuarto, y me fuí a la cocina. Saqué mi comida de la nevera, y salí al salón. Alli estaba mi hermano tirado en el sofá.
MARIO: ¿A dónde vas?
YO: ¿Qué mas te da?
MARIO: A mi me da igual.
Y se volvió para mirar la televisión. Aproveché ese momento, y me metí en el baño con el plato de la comida. La tiré, y volví a la cocina. Me senté con mi hermano en el sofá y estuve toda la tarde con el, hasta que se levantó y se fué. Otra vez me volví a quedar sola en casa. En ese momento empezaron a sonarme las tripas, y las ganas de irme a la cocina y comer algo eran cada vez más grande. Asi que para no caer en la tentación, me levanté y me fuí a vestir. No tenía ningún plan, pero salí a la calle y me fuí a dar una vuelta.
Me senté en el parque que hay debajo de mi casa, y me puse a mirar a los niños que se tiraban del tobogan. Estuve allí envovada durante media hora, hasta que alguién se sentó a mi lado. No miré a ver quién era, pero en unos segundos, empezó a hablar conmigo.

domingo, 29 de agosto de 2010

CAPÍTULO 10

" Hola guapa. ¿Qué tal estas? Esque como últimamente no hablamos mucho... Que te he visto muy arrimadita a los dos nuevos, que ¿habeis hecho buenas migas? Creo que si, porque no se separan de ti. ¿No será que les gustas? Espero que la respuesta sea un no, porque nadie me va a quitar a mi morenita...jejeje..... Que eres muy importante para mi y no te quiero perder. Me imagino que este mensaje te estará sonando muy raro, pero es algo que tenía guardado, y que me a salido cuando te he visto con otros. Sé que yo ahora estoy con Ana, pero me sienta verdaderamente mal el verte con otros chicos que te devoran con la mirada. Bueno me despido ya morenita, que Ana está subiendo las escaleras. Ciao bellisima. Te quieroooo (L)"
No podia ser cierto, ¿Álvaro? ¿Cómo es posible que me dijera eso? Era algo rarísimo, pero en el fondo me había encantado que me lo mandara. No tenía muchas ganas de nada, y estaba cansadísima, asique lo que hice fue mirar a ver si mi hermana estaba en su cuarto. Salí al salón, y no había nada, asi que me metí en la cocina y saqué mi comida de la nevera. La partí en trozos pequeños, y me fuí al baño. La tiré al vater, y tiré de la cadena. Volví a la cocina y deje el plato en el lavavajillas, y me  volví a mi cuarto. Cada segundo que pasaba estaba más desganada, y no tenía ninguna gana de hacer nada. Me metí en la cama y no tardé mucho tiempo en quedarme dormida.
Sonó el teléfono y no me levanté. Pero tardó poco en dejar de sonas. Eso quería decir que mis padres ya estaban en casa. Me levanté y salí al salón. Cuando miré, estaban mis padres sentados en el salón, y en la puerta había tres maletas.
YO: Mamá ¿ y estas maletas?
MAMÁ: Son de tu padre, mía y de tu hermana. Esque nos vamos al pueblo.
YO: Ah vale, genial.
PAPÁ: ¿No te importa no?
YO: Que va..... si asi tengo más tiempo y más soledad para poder estudiar.
PAPÁ: Vale, pero te llamaremos en cuanto que llegemos y para avisarte de cuando volvemos.
MAMÁ: Además, que te he dejado comida y cena para todo el fin de semana. La tienes en la nevera.
YO: Gracias mamá, pero no hacía falta, que yo me la podía haber hecho.
Me despedí y salieron los tres por la puerta. Hoy debía ser el día de mi suerte. Tenía en mis manos la oportunidad de quedarme sola en casa, y de poder hacer lo que yo quisiera. Tendría que aguantar a mi hermano, pero como él estaba todo el día fuera con sus amigos, no sería problema.
Me volví a meter en mi cuarto, y me puse el despertador a las doce, para levantarme y quitar la cena de hoy de la nevera, antes de que llegara mi hermano. Me tumbé en la cama y rápidamente me quedé dormida.

CAPÍTULO 9

Tercer día de clase. No se que me pasaba, pero no tenía ninguna gana de levantarme, asique apaqué el despertador y me dí media vuelta en la cama. Al poco rato me vino a levantar mi madre.
MAMÁ: Samantha venga despierta que te has quedado dormida y vas a llegar tarde.
YO: Mamá esque no me apetece mucho ir hoy a clase.
En ese momento apareció mi hermano Mario por al puerta.
MARIO: Venga hermanita que hoy es el tercer día de clase, vamos que te acompaño.
Nunca me había dicho que me iba a acompañar, asique a pesar de no tener muchas ganas de levantarme, me aproveché de la situación y me vestí.
No me dió tiempo a desayunar, aunque tampoco lo iba a hacer, y salí por la puerta, seguida por mis hermanos, Mario y Bea.
MARIO: Hermanita ¿qué te pasa?
YO: ¿A mí? Nada....¿Por?
MARIO: No, porque estas cabizbaja.
YO: No esque tengo mucho sueño, solo es eso.
Llegamos a la puerta del instituto, y mi hermano nos dejó a mi y a Bea en la entrada. Pasé por delante del servicio y justo cuando iba a entrar, apareció Álex.
ÁLEX: Hola guapísima. Te doy la enorabuena.
YO: ¿A mí? ¿Por?
ÁLEX: Porque hoy no llegas tarde....jajaja
YO: Ah! Es verdad...jajajaj, tienes toda la razón. Gracias
ÁLEX: Denada hombre. Venga vámonos a clase que sino si que vamos a llegar tarde.
Entramos en clase y nos sentamos en nuestros sitios. Ya era viernes, por lo que hoy para mí las clases no iban a tener el más mínimo sentido, ya que estaría planeando durante todo el día lo que iba a hacer el fin de semana.
Las clases se me pasaron volando, y a la salida de clase, me reuní en la puerta con Sandra, Álex, Nico, Laura y Marta.
YO: Bueno chicas,¿qué os apetece hacer este fin de semana?
SANDRA: Yo lo siento mucho chicas pero es que este fin de semana me toca irme a casa de mi padre, y no voy a poder quedar con vosotras.
LAURA: Yo ya he hecho planes con mis amigas del pueblo, asi que tampoco voy a poder quedar. Lo siento.
ÁLEX: Yo no sé si tendré algo, pero te llamo esta tarde y te lo digo ¿vale?
YO: Vale, y ¿los demás? ¿Podeis?
NICO: Yo no puedo, porque me voy a casa de mis abuelos.
MARTA: Yo lo siento, pero tampoco puedo. Tengo la reunión familiar de todos los años.
YO: Vale, no os preocupes , que seguro que encuentro algo para hacer.....de todas maneras, esta tarde me llamas y me dices si estas libre o no ¿vale?
ÁLEX: Vale, no te preocupes, que con lo que sea te llamo.
Cada uno nos fuimos a casa, pero a mitad de camino, una voz empezó a llamarme.
BEA: Samantha, esperame anda que se me han olvidado las llaves de casa.
Era mi hermana Bea. Que como siempre se le habían olvidado las llaves, pero que por primera vez me había alcanzado para entrar conmigo.
Entramos en casa, y mi hermana se metió en la cocina.
BEA: Samantha, ¿quieres que te saque la comida?
YO: No, ya la saco yo luego, cuando vaya a comer.
BEA: Vale.
Me metí en mi cuarto, y me conecté al tuenti. Tenía un montón de cosas, pero solo mme paré a mirar los privados que me habían mandado. Uno era de Álex, y otro era de Álvaro. El de Álex decia:
" Siento no poder llamarte, pero esque me he dado cuenta de que no tenía tu teléfono de casa, y he decidido decirtelo por aqui. Al final no puedo quedar porque mi padre me necesita en el taller. Lo siento"
Vale, ya no tenía ningún plan para el fin de semana. Asi que decidí leer el de Álvaro. Decía algo con lo que había soñado desde que le había conocido.