LA PESADILLA DE SAMANTHA

La pesadilla de Samantha es la historia de una adolescente preocupada por su aspecto físico. Durante los capítulos le sucederán acontecimientos que la llevarán a realizar actos y situaciones que ella no se había planteado nunca. Pero no todo lo que le sucederá será malo, ya que conocerá a dos chicos nuevos, que la harán tomar decisiones en su vida.

sábado, 28 de agosto de 2010

CAPÍTULO 7

No te preocupes por nada, si te hecha la culpa a tí diré que he sido yo. Me has caído genial asique he decidido ayudarte en todo lo que pueda para que esa chica deje de molestarte, porque he visto que no os llevais muy bien.
Yo le miré y le sonreí para decirle que estaba muy agradecida por ello. Volvió a sonar el timbre, y en ese momento me levanté y me fuí directa al baño. Era la única que estaba allí, y sólo tenía cinco minutos para poder observarme en el espejo. Justo a tiempo, me metí en el baño, y me cerré por dentro. Me senté en la taza y pude escuchar la conversación que estaba teniendo Ana con sus seguidoras.
ANA: Esa idiota, se cree que se va a librar. Pués lo lleva claro, porque a mí nadie me humilla de esa manera en una clase, y mucho menos delante de Álvaro. Se piensa que soy estúpida, pero se equivoca demasiado. La voy a hacer la vida imposible, y conseguiré que este curso sea el peor de toda su vida. Además ¿ habeis visto como venia vestida hoy? Ya es hora de que renueve su armario, porque ya ni las camisetas ancha pueden esconder las lorcitas que le han salido nuevas en el verano...jajajaja.
Todas empezaron a reirse, y pude oir como salian del servicio. Otra vez lo había hecho, había sacado lo peor de mí. Había vuelto a decir lo que me puso en el privado. ¿Y si tenía razón? Eso era algo que tenia que comprobar en ese preciso momento, asique salí del vater y me puse enfrente del espejo. Me miré de arriba a abajo, y llegé a una sola conclusión.
YO: Tiene toda la razón. Ya se notan los kilos que he cogido durante el verano. Tengo que hacer algo para solucionarlo.
Salí del baño lo más rápido que pude y me fuí directa a la biblioteca. Me senté en uno de los ordenadores y empecé a buscar métodos que me pudieran a ayudar a quitarme de encima esos kilos que había cogido durante las vacaciones.
Era la hora de la comida, y se me había olvidado que había quedado con mis amigas para comer. Justo cuando me dirigía a la salida, me sonó el móvil. Era Sandra. Pero ya estaba demasiado cerca de la salida como para contestar, asique me dirigí directamente a la salida del instituto. Miré hacia un lado y hacia el otro de la calle, y alli no estaban mis amigas. Estuve esperando durante media hora, pero allí no aparecia nadie. ASique me fuí a mi casa. Cuando entré, comprobé si había alguien , pero como siempre, estaba sola.
Me encerré en mi cuarto, y con el silencio, escuché como me sonaban las tripas. Normal, se suponia que hoy iba a ir a comer con mis amigas, pero al final no, por lo que no había comido.
Me metí en el ordenador y por casualidad ví a Nico conectado. Decidí hablarle.
YO:"Pero ¿qué haces en casa? ¿No se supone que habías quedado con estas para ir a comer por ahí?"
NICO: " Sí, pero al ver que tu no estabas, he comido rápido y me he venido a mi casa"
Que chico más majo. Hacía apenas dos días que nos conocíamos y ya estabamos muy unidos.
Nose como pudo pasar, pero en ese momento empecé a sentir unas ganas impresionantes de quedar con los nuevos para hacer buena amistad. ENtonces, decidí llamarles a los dos.
Ya estaba hecho, había quedado con ellos en la puerta del instituto dentro de una hora, hora que por cierto se me pasó volando.
No sabía que ponerme, asique cogí lo primero que pillé en el armario y salí por la puerta.
Todo estaba perfecto, pero cuando llegé a la puerta del instituto, no podia creer lo que mis ojos estaban viendo.

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